
Y del color, ni puta idea.

¿Será posible no deprimirse al ver tanto dolor? Al menos no creo que a los nyeve o diez años se pueda no sentir una tremenda tristeza ajena al ver como a Remi se le va la vida en cada capítulo. Yo particularmente recuerdo haber llorado mucho en dos ocasiones (putísimo):
La primera, cuando el abuelo que tanto quería, le mete una golpiza por no haberse aprendido el abecedario y lo deja encerrado sólo, por algunos días en un cuarto deprimente. Y la segunda, con la escena de cuando Remi, al encontrar por fin a su mamá en el muelle abordando un barco a punto de zarpar, comienza a correr hacia ella tan rápido como puede, hasta que después de varios angustiosos minutos de carrera, se va haciendo inútil hasta el último grito desgarrador, que orillan a Remi a no hacer nada más que encajar con fuerza las rodillas en la tierra, cerrar los ojos repletos de lágrimas contenidas y agachar la cabeza con la mayor melancolía imaginable.
Tan sólo una caricatura, pero para un espectador preadolescente, no le encuentro otro nombre mas que terrorismo psicológico y emocional. Que no nos pregunten entonces por qué somos una generación con tendencia a la depresión, si hemos vivido con ella desde que llegábamos de la primaria y prendíamos la tele en el canal cinco.
Suponiendo que quien inventó aquello de que los últimos serán los primeros tenía razón, entonces ¿quiénes son los últimos?...¿los primeros?...pero si son los últimos, ¿eso no los convierte en los primeros?...¿y los de enmedio qué?
Otro de Nacho Vigalondo.
Si la realidad en ocasiones rebasa a la ficción, la sensatez también a la demencia y más a las 7:35 de la mañana.
Director, protagonista, guionista y compositor… Nacho Vigalondo, español quien entre otras cosas ha tenido la suerte de gritarle al mundo "Me huele el pito a canela”
*Tinglado: Barullo de gentes o cosas. (RAE)
*Barullo: Confusión, desorden, mezcla de gentes o cosas de varias clases. (RAE)

