Y en eso ¡toma, güey! Ya estaba desperdiciando 20 minutos de mi vida viendo fijamente un led de poco consumo de energía. Carcajadas de preocupación, pies arenosos, ambiente pastosísimo, escaleras eléctricas de concreto, gente bailando lo imbailable, "Cervezas, cervezas", madres, directo al tímpano. No lo vuelvo a hacer. Mejor sí. No, mejor no. Definitivamente no.