lunes, 25 de agosto de 2008

Puras líneas.

Quizá es más fácil de lo que Luis piensa, nadie tiene que pensar en cosas con líneas y puntos, ni tampoco sin puntos o puras líneas. Nadie le ha dicho hasta ahora, que las letras son sólo letras y no sirven para vivir, a menos que las puedas comer, como su mejor amigo Lalo.

Pasaban el tiempo juntos, pensando porqué sus nombres comenzaban con la misma letra, era inevitable que siempre olvidaran que Lalo, en realidad era Eduardo y que a nadie le importan las líneas ni los puntos, ni si se pueden comer las letras o sólo vivir de ellas.

El tiempo es tiempo y los nombres no, esos sólo sirven para perderlo mientras se pronuncian, por eso Lalo era mejor que Eduardo y Luis mejor que los dos. Ellos pensaban juntos, pensaban en volver a atrás, pensaban en ver el futuro, en ver lo que les sucedía, desde lo que ya había sucedido.

El mismo día en que Lalo se fue, Luis no pudo sostener nada, su mente trabajó al revés, ya no había tiempo, ahora todo comenzaba y terminaba con algo contenido, como un estornudo o como inventarlo o como si nunca nadie le hubiera dicho, que las letras son sólo letras y no sirven para vivir, a menos que las puedas comer, como Lalo, que sólo sirve para desperdiciar el tiempo, en ese caso, pero sólo en ese caso, era mucho mejor Eduardo.

Ahora Luis prefiere perder el tiempo, porque sólo así lo aprovecha de verdad y no lo desperdicia pensando en cómo no hacerlo. Sólo él sabe que ya nada lo hará feliz, pero también sabe que nunca quiso serlo, sólo piensa en cosas con líneas y puntos, y cosas sin puntos o puras líneas, y a veces piensa que es feliz.

1 comentario:

Pip3ns dijo...

Yo creo que comerse al tiempo está bien cabrón...

Me pronunciaré más seguido para la acción.
Tal vez el 15 es un buen día...

un abrazo

aaaah, porfas quita ese comprobador de letras raras